De bomberas y estibadoras....

Para ponernos en contexto...

En el siglo pasado, la activista feminista estadounidense Wilma Scott pronunció la siguiente frase sobre la trascendencia del género en el ámbito laboral: «Los únicos trabajos que no pueden hacer ningún hombre son ser una incubadora humana o amamantar. Y el único trabajo que no puede hacer ninguna mujer es ser donante de esperma».
Por desgracia esta cita no se corresponde con nuestra realidad diaria, ya que la segregación horizontal y vertical permanecen a la orden del día. A pesar de que las mujeres obtienen mejores resultados en la universidad, acceden a puestos de trabajo menos estables y en muchas ocasiones peor remunerados que los hombres.

Cuando hablamos de diferencias en función del género en el mercado laboral, debemos tener claros los conceptos clave que nos ayudarán a comprender esta situación.
En primer lugar, debemos saber que existen dos tipos de segregación; la segregación horizontal y la vertical. El primer caso hace referencia a la distribución no uniforme de hombres y mujeres en un sector productivo determinado. Generalmente, la segregación horizontal hace que las mujeres se concentren en puestos de trabajo que se caracterizan por una remuneración y un valor social inferiores ya que en su mayoría se tratan de una prolongación de las actividades que tradicionalmente han sido asignadas a cada sexo.
Influye el hecho de que las ocupaciones feminizadas son menos numerosas que las masculinizadas, por lo que las mujeres cuentan con menor espacio de elección que los hombres en el mercado de trabajo. Entre las profesiones más masculinizadas (con más de un 75% de ocupación masculina) destacan los trabajadores del sector de la construcción, profesionales del ámbito de la mecánica y electricidad, conductores de vehículos y trabajadores de protección y seguridad. En cuanto a las profesiones feminizadas, las trabajadoras al cuidado de personas, personal de limpieza y profesionales de las ciencias sociales. Aquí podéis encontrar un informe sobre la brecha de género y las tasas de ocupación por sectores.



La segregación vertical se manifiesta en la escasa presencia de mujeres en los puestos directivos y de administración de las empresas. La discriminación vertical, se expresa mediante el llamado techo de cristal, que impide el acceso de las mujeres a los puestos de mayor responsabilidad y de toma de decisiones.
Por último, la brecha salarial es la diferencia existente entre el salario medio de los hombres y las mujeres, como porcentaje del salario medio de los hombres. Esta publicación de la CEOE nos muestra la brecha salarial ajustada en España en el año 2019, que si bien se ha reducido considerablemente en los últimos años, indica que las mujeres siguen ganando un 12,2% menos que los hombres.




En la actualidad....

Para comprender las diferencias sobre el terreno, nos centraremos en la situación actual de las mujeres en dos profesiones tradicionalmente masculinizadas, como son las estibadoras y las bomberas.

El interés ante la profesión de la estiba, surge dado que el sector del transporte es uno de los más segregados de la UE en referencia al género. En España, hace poco más dos décadas que las mujeres se han insertado en este colectivo. En cuanto a las cifras, de las aproximadamente 7.000 personas trabajadoras en el sector de la estiba portuaria, solo 400 son mujeres, concentradas en su mayoría en el puerto de Valencia. En este sector, ha sido muy sonada la lucha y posterior victoria llevada a cabo desde el colectivo "Mujeres estibadoras en Algeciras" para conseguir optar a un puesto en igualdad de condiciones que los hombres. A pesar de las dificultades que implican tanto las pruebas de acceso como las labores de estiba, cada vez son más mujeres las que optan por esta opción. Ejemplo de ello es Natalia Vicente Pérez, mujer y estibadora:





Si hablamos de mujeres bomberas en España, según los últimos datos recopilados (referentes a 2017) por la asociación SERBOMBERA, existen aproximadamente un total de 20.041 bomberos profesionales, repartidos en 133 servicios de bomberos en todo el territorio nacional. Del total de efectivos profesionales en España únicamente 168 son mujeres, es decir, un 0,83%. De éstas, sólo 92 ocupan plazas en la escala básica, en puestos como bombera o bombera conductora.
En ocasiones la ausencia de datos es un dato en sí, como en este caso en que además de este estudio, realizado por esta asociación que lucha por la presencia de las mujeres en el sector, no existen datos oficiales o un seguimiento de la mujer y su evolución en esta profesión. Entre las explicaciones que las propias bomberas encuentran para su falta de representación en este colectivo destacan: el acoso sexual y otras conductas hostiles basadas en el género, las barreras institucionales como la falta de adecuación de los elementos arquitectónicos o los equipos de protección, las políticas inadecuadas con respecto a la seguridad reproductiva o las dificultades para la conciliación familiar.


En él ámbito de la orientación laboral...

Es probable que a lo largo de nuestra trayectoria como orientadoras laborales, nos encontremos con situaciones donde esta realidad dificulte las posibilidades de inserción en los empleos deseados. Tal vez si facilitamos a las personas orientadas los recursos necesarios (contacto con colectivos o personas que hayan vivido circunstancias similares, legislación, derechos, referentes, etc.) y las acompañamos en sus procesos de empoderamiento, estemos poniendo nuestro granito de arena para combatir las injusticias del mercado laboral.
Para terminar, os dejo estos recursos por si queréis ampliar información.

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Soy Cristina Suárez

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